Después de este texto, uno se come la
manzana, de un modo difererente, ¿no? --Justo--
Millares
de personas, enferman sin saber que sus males provienen de su forma
de alimentarse. Solo hay que ver lo que ocurre en las familias: antes
de
comer,
nadie tiene nada que decirse, cada cual está ocupado en leer,
en ver la televisión, en sus cosas....Pero desde el momento en
que se sientan a la mesa, todos tienen algo que contarse, o también
cuentas pendientes que arreglar y hablan, discuten, riñen.
Después de una comida
semejante, es necesario ir a acostarse o incluso dormir, pues uno se siente
somnoliento, pesado y los que deben trabajar lo hacen sin gusto ni entusiasmo.
Mientras que aquel que ha sabido comer correctamente está lúcido
y bien dispuesto.
Direis: "Entonces como hay que comer....'"
Os diré como concibe
la nutrición un Iniciado. Ya que se trata de ponerse en las mejores
condiciones para recibir los elementos preparados en los laboratorios de
la Naturaleza, un Iniciado comienza por recogerse, uniéndose al
Creador, y sobretodo, no se pone a conversar. Come en silencio.
No hay que considerar el silencio
durante las comidas tan solo como una costumbre de convento; los sabios,
los Iniciados comen en silencio. Y cuando toman el primer bocado tratan
de masticar conscientemente el mayor tiempo posible hasta que desaparece
de su boca, aún sin tener que tragárselo.
Porque el estado en el cual
se traga el primer bocado, es extremadamente importante, es, pues, necesario
prepararse para hacerlo en las mejores condiciones posibles, ya que este
primer bocado, es el que desencadena interiormente todos los resortes.
No olvidéis nunca que el momento más importante de un acto
es su principio, el cual da la señal para que se desencadenen las
fuerzas; luego estas no se detienen en el camino, sino que van hasta el
final.
...../.....
Mientras comemos, la comida
nos habla, porque los alimentos son luz condensada, sonidos condensados.
Si tenéis siempre el pensamiento ocupado, en otra parte, no pedréis
oir esta "voz" de la luz. La luz no está separada del sonido, la
luz canta, la luz es una música.... Es necesario llegar a oír
la música de la luz.
También se puede decir que
el alimento es una especie de radiestesia: Cada ser, cada objeto emite
unas radiaciones particulares, y el radiestesista es aquel
que
sabe captar estas radiaciones e interpretarlas. Ahora bien, el alimento
ha recibido radiaciones de todo el cosmos y del sol; las estrellas
y los cuatro elementos han dejado sobre él, huellas invisibles
pero reales; lo han impregnado con toda clase de partículas,
de fuerzas, y de energías. Incluso registró las huellas
del paso de los hombres que anduvieron y trabajaron en los campos,
junto a él. Por lo tanto, puede contaros su historia, hablaros
del sol, de las estrellas, de los angeles, del creador, revelaros
qué entidades se ocuparon día y noche de infundirle
tal o cual propiedad para ser util a los humanos.
.../...
Cuando se trata de recibir
las partículas alimentícias más sutiles hay que estar
consciente, despierto, lleno de amor. Entonces, el organismo entero está
dispuesto a recibirlas de una manera tan perfecta que el alimento, a su
vez, se siente emocionado por ello y vierte sus riquezas escondidas.
Si vosotros sabeis acoger a
alguien con mucho amor, se abre y os lo da todo; si lo recibís mal,
se cierra. Exponed una flor a la luz, al calor, y se abre, da su perfume;
dejadla en el frío, en la oscuridad y se cierra. Los alimentos tambien
se abren o cierran según nuestra actitud, y cuando se abren nos
ofrecen sus energías más puras y más divinas.