Volver a Luna Llena
Volver a Domingo mañana
Volver al cuadro de revistas

Año IV, Nº 40, Octubre de 2001, Valencia

elCORREO

de los

DANZARINES CIRCULARES


gabiren editores

AGENdApara danzaRines despisTados...

 
DANZAS EN LA PLAYA DE LA PATACONA:
Próximas Danzas de la Luna Llena: 2 de noviembre, 30 de noviembre y el 28 de diciembre, a partir de las 22’h. Junto a las palmeras de La Patacona, cuando acaba la Malvarrosa, entre la playa y el paseo.
Estos encuentros de danzas se realizan los viernes más cercanos a la Luna Llena (o antes o después). Si llueve nos encontramos en la parada de autobús que está en la rotonda para todos juntos decidir a dónde ir a bailar.

 

Próximos domingos

Octubre, los domingos a las18’h.

De Noviembre a Mayo:Volvemos a las mañanas. domingos a las12’hjunto a las palmeras de La Patacona, entre el paseo y la playa.




 
 

FESTIVALES y TALLERES DE DANZAS:


 

URBÀLIA RURANA CONCERTS

8 d’Octubre / El Puig: Ball I Festa A La Nit


 

TALLERDELS DIMECRES EN EL BASSOT

Danses valencianes: 3 y 24 d’Octubre. 7 y 28 de Novembre. 5 y 19 de Desembre. Con ArantxaXavi del grup Alcandora de Sedaví.

Danses occitanes: 10 d’Octubre. 14 de Novembre. 12 de Desembre. Con Denis Denjean-Sauzeil de Navailles.

Cada taller tendrá una durada de 2 hores, de 20’h a 22’h. La cuota serà de 500pts. I es faran a Ca Bassot, C/Bisbe Muñoz, 52 (Burjassot).


 

TALLER DE DANZAS DEL MUNDO:

Repertorio para niños. Un curso para maestros. Impartido por Gabriela Berdes en DIVISI

Sábado 8 de septiembre. Sábado, 6 de octubre. Sábado, 10 de noviembre. Inscripciones: Yolanda, tel. 96-347-9595.


 

TALLER DE DANZAS DEL MUNDO: con Javi, cinta nº12.

El sábado 17 y domingo 18 de noviembre. 

Información e inscripciones: Gabriela y Renato: 96-166-1791


 

ANTICIPO: Taller de la voz con Silvia Altman.

Fecha a confirmar. Probable finales de octubre (27-28) o puente de primeros de noviembre. Información Pilar: 96-186-2576 y Gabriela: 96-166-1791



 
 

RESEÑAS Y COMENTARIOS


 

Sobre la Luna del 31 de agosto.


 

Disfrutar de la danza y de la música en la playa, en la noche y en la compañía de los amigos es un placer maravilloso que nos alegra y nos hace estar agradecidos a la magia del círculo que nos convoca. 
En el verano, se siembra -se recibe con los brazos abiertos a muchas personas que vienen por primera vez–, y en el invierno, la cosecha está madura –muchos de los que vinieron por primera vez, se unen a los que somos reincidentes–, para que el bailar al aire libre, pese a los fríos y a la humedad de la noche, no sea un intento vano, sino una realidad feliz. 
Esta luna recibió a muchos nuevos amigos de los que no sé sus nombres, caras que veía por primera vez. Y como suele suceder: unos, lo disfrutaron y se convertirán en reincidentes; y, otros, lo sufrieron como para no volver. Es una ley no escrita que ya viene repitiéndose desde hace muchos años. Afortunadamente siempre hay personas –en un ciclo interminable– que invitan a sus amigos y así el grupo se nutre y se recicla año tras año, mes tras mes.

 

 

Domingos de tarde

El primer domingo después de las vacaciones nos regaló el reencuentro con los viajeros de Portugal. Todos venían encantados y felices de la experiencia que traían consigo. Vimos fotos después de bailar y compartimos agradables  charlas que costaban desenredar. La tarde fue especialmente agradable con un fluir delicioso y con un descubrir que si dejamos al cuerpo libre, este baila y disfruta.

En el segundo domingo, celebramos el cumpleaños de Agustín con danzas y tarta de chocolate rica y potente. Agustín nos enseñó una danza aristocrática y muy francesa ella, que resultó muy divertida cuando la entendimos, pues no estamos acostumbrados a este tipo de danzas. En fin que pasamos una tarde de domingo muy agradable compartiendo las danzas y la playa en buena compañía y celebración.

Renato

 

 

Colaboración de Inma López desde Valencia

 
    Estimats Gabriela i Renato:
    En una de les meues lectures d'aquest estiu he trobat aquest poema d'Antonio Cabrera del seu llibre En la estación perpetua de Visor Poesía i he pensat que seria adequat per al butlletí de la propera lluna, tant pel títol com per la sensació de pau i de tranquil·litat que transmet en aquesta època de transició cap a l'hivern. 

Espere que us agrade. Una abraçada molt forta:
 

                        Inma
LUNA DE OCTUBRE


 

        Cuando por otras tierras el otoño se impone

        con un trazo invernal sobre el paisaje, 

        aquí, cerca del mar, dispersa todavía

        signos como de primavera que comienza,

        signos pensados, signos de aire y luz.
 

        Los he visto esta noche, y he sentido

        un consuelo que no creí visible.
 

        He entrado en la terraza. De repente,

        un mar iluminado bajo el cielo nocturno,

        las luces de la costa,

        las casas habitadas aún, todo

        cuanto espera la mano del invierno

        -su estrago gris, su seca mansedumbre-,

        se ha puesto ante mis ojos.
 

        He pensado que estaba la piedad

        reinando sobre el mundo,

        que la luna de octubre era un último don

        antes del frío. 
 

        Es éste un escenario que atraviesan

        las aves migratorias, una ruta antiquísima,

        anterior a cualquier contemplación humana,

        al darse cuenta, al ansia y al sigilo

        de nuestros pensamientos.
 

        Así que, mientras yo medito, ellas

        cruzan de nuevo esta noche futura.
 

        Dicen que si se mira con paciencia

        hacia el disco lunar, puede verse su paso

        fugazmente.
 

         Pero no las he visto:

        son secretas y frágiles. Quizás

        ahora sobrevuelen la lámina del agua,

        cuya luz impensable las conduce,
 

        Buen viaje, he murmurado;

        que la calma os acoja,
        a vosotras y a mí.

 

   ANTONIO CABRERA, En la estación perpetua

                Visor, Madrid 2000


 


 
 

Andanças 2001 por Agustín
 
 
 

CRÓNICA DE PORTUGAL30/08/01
 
A LAS AFUERAS DE Sao Pedro do Sul, tierra montañosa y de clima continental hemos pasado unos días intensos, algunos danzarines del círculo.
Sobre un prado fragante de hierba buena colocamos tiendas y furgonetas después de habernos cruzado la Península Ibérica de parte a parte a lo largo de toda una jornada. Durante la noche había que protegerse del frío y la humedad (una espesa niebla dotaba a las cosas de aspecto caliginoso) pero al despuntar el día comenzaba un calor intenso que te sacaba, sofocado, del lecho.

 

El programa era el siguiente:
 

Para sacudirse el sopor del sueño una clase de taichí. Después, habiendo desentumecido músculos y nervios y, simultáneamente, en seis carpas distintas, había danzas folclóricas, orientales, callejeras, bailes de salón, zapateado, capoeira brasileña.Había que elegir, ¡difícil elección para indecisos como yo!
 

A continuación dejaban un rato para comer. La comida no era precisamente un menú exquisito sino una especie de rancho en el que entre un cuenco y un plato cabía todo. En el cuenco una especie de sopa o crema de verduras y en el plato la comida principal propiamente dicha mezclada con la ensalada. El plato consistía en judías o arroz o pasta con algo de carne para los omnívoros y más verduras para los vegetarianos. Podías elegir, aquí también. Aunque convenía hacerlo pronto pues la cola para retirar la comida se alargaba por momentos bajo un sol de justicia.


 

A las 15 h., buena hora para sestear, continúan las danzas y a las 17 y a las 19 más aún. Afortunadamente en la última sesión se ofrecía la posibilidad de hacer yoga o encuentros de “umbigo”(ombligo) que venía estupendo para relajarse después de tanto baile.


 

Para cenar podías volver al rancho o comer unos bocadillos típicos de carne de cerdo con mostaza y ketchup llamados bifanas. Claro que para saciarse había que comerse al menos dos (y de postre una fartura(1). Y por la noche baile, baile y más baile! Conjuntos musicales tocaban en las carpas para poner en práctica lo que habías aprendido durante el día (si te quedaban fuerzas).


 

El éxito del festival fue apoteósico desbordando a la organización. Las carpas estaban a rebosar hasta el punto de que era difícil bailar del abigarramiento humano que había. Si quieren que la cosa vaya adelante, para el año próximo, los organizadores tendrán que ampliar las carpas.


 

Este tipo de encuentros es una oportunidad magnífica para gente que le gusta bailar pero que no le satisface el ocio urbano actual donde ir a una discoteca o a un pub es masificarse entre humo, alcohol y chumpa-chumpa en un lugar cerrado donde se suda tabaco.


 

Termino con un consejo para quien acuda el año que viene: dosifica tus fuerzas amigo/a no intentando cumplir con todo el horario aunque haya que dejar cosas que te apetezcan para que no te pase lo que a mí que como no soy ni Jesucristo ni el Ave Fénix al tercer día no resucitaba sino que andaba muerto y tuve que descansar un día para resurgir de mis cenizas. Y es que el festival portugués no tiene pausa. Se baila hasta el amanecer y algunos en su interior hasta después de aquél.

(1)Churro grueso o porra
Agustín

 


 
 

CONOCER IDIOMAS PUEDE EVITAR QUE TE SALTE LA CABEZA POR LOS AIRES por Xelo Carballo

Sensacionalista el título, ¿eh?, pero lo llegué a pensar.
 

En agosto participé, con el grupo de Valencia y Madrid en el festival “Andanças” de Portugal, y allí,como decía Gabriela en el correo anterior, la oferta de actividades era muy rica. Cada día nos encontrábamos con un programa que nos invitaba a participar en aquella actividad que más atrajera.
 

El segundo día de estancia, me llamó la atención entre los talleres que se realizaban, uno que se titulaba “Jogos do Pau”. Había observado que algunas palabras portuguesas eran como el valenciano, p.e. a la Cruz Roja, llaman “Vermella”, hombre “home”, etc. Por lo cual deduje que el taller consistía en “Juegos de Paz”. Alentó mi curiosidad y pensé que sería interesante participar en dicho taller. Llegada la hora me presenté en una explanada rodeada de bellos y frondosos robles, y observé que sólo asistían hombres. El monitor que lo impartía, comenzó a repartirnos a cada uno de los participantes un enorme palo de madera, de metro y medio de alto aproximadamente y un grosor como el de cuatro veces el de una escoba. Comenzó con una explicación en portugués de la que sólo pude deducir que se trataba de una lucha con palos, típica de Portugal. En ese momento me di cuenta que mi traducción tenía un pequeño error: ¡Pau no era Paz, sino Palo!. Y, “a lo hecho, pecho; algo me aportará”, pensé. Nos colocaron por parejas uno frente al otro y cada uno, empuñando el palo con las manos, seguíamos las explicaciones del monitor. Como compañero del “juego de paz” me tocó un chico francés. Yo no entendía al monitor, ni a mi compañero, pero no importaba, con la mirada aprendía la técnica de ataque y defensa que el primero ejecutaba. Y así nos íbamos turnando: primero uno atacaba, el otro se defendía, y luego al revés. 
 

La técnica de ataque consistía en empuñar fuertemente el palo, y con decisión se pasaba alrededor del cuerpo, desde delante al costado, a la espalda, al otro costado y a continuación se levantaba atacando al palo del contrincante por encima, por un lado o por otro. Al cabo de un rato mi compañero, en un acto de generosidad (!) me invitó a colocarme a su lado para enseñarme correctamente su recorrido, y así lo hice. El muchacho cogió el palo, y con mucho brío lo dirigió hacia el lado en el que me encontraba, chocando estrepitosamente contra mi cabeza.
 

En ese momento yo no sabía si los talleres de las danzas de Europa habían comenzado, pero sí veía con toda claridad que los robles comenzaron una danza circular, como nunca había presenciado. Me cogí la cabeza con las dos manos, y sólo deseaba que no me hubiera “tocado” ninguna función vital (no me hubiera gustado regresar a Valencia con la boca torcida y babeando). Ante el susto que se llevó el francés sólo le dije, con una media sonrisa, que no me pasaba nada, que no tenía importancia; y discretamente me retiré. Poco después visité el puesto de la Cruz “Vermella” que teníamos instalado en el lugar, y nada de importancia: sólo un hematoma, que sentí durante varios días.


 

Afortunadamente, de haber babeado hubiera sido al ver centenares de personas (sobre todo jóvenes) con el aspecto físico más diverso que se pueda imaginar,participando motivados en el aprendizaje de las danzas, percusión, malabares, polifonía, etc., por el respeto que allí reinaba y el cuidado del medio en el que nos encontrábamos.


 

En fin, después, aquello de los “Jogos do Pau” quedó como una anécdota simpática a recordar (i un poc amargueta, aixó sí)

Xelo


 

NOSTRE VIATGE A PORTUGAL por Emilio y Merche


 

La possibilitat d’anar a Carvalhais significà per a nosaltres una doble il.lusió: En primer lloc la trobada de dansarins, conviure amb gent que fruïx amb allò que fruïm nosaltres; i en segon lloc la visita a un país que ens és particularment atractiu: Portugal.


 

I amb eixa doble il.lusió iniciàrem el nostre viatge amb pressa per arribar el més aviat possible a l’antiga frontera. A les dos vàrem creuar la ratlla que ens “separa” de Portugal per Saucelle, creuant el diu Duero (Douro des d’ara) i, per la carretera que voreja el riu a la banda de Portugal, admiràrem el paisatge que en Espanya anomenem “Las arribes del Duero”. Ens encantava moltíssim veure un riu amb aigua... . El seguírem durant uns 15 kms fins arribar a Barca d’Alva. Allí el Douro rep l’aigua del riu Àgueda, es separa de la frontera i continua el seu viatge fins a l’oceá per Porto.


 

Nosaltres li diguérem adéu i per carreteres de segon ordre emprenguérem el camí cap a Viseu,finaldela nostra primera etapa. Ens sorprengué.No és massa gran però és molt bonic. La part antiga és, molt estimable, magnificament conservada amb tot el seu sabor i, sobre tot, respectada: no hi ha trànsit i és un plaer passejar pels seus carrerons, plens de botigues xicotetes abarrotades de mercaderies. Com a curiositat remarcarem la gran quantitatde sapatarias i cabeleireiros (sabateries i perruqueries) que hi trobàrem. És un poble que es mereix la visita. Ens agradà moltíssim.


 
 

La segona etapa del nostre viatge fou per a la dansa. En despertar-nos a Viseu, ens va sorprendre una boira espessa, a la que no estem acostumats, encara que a eixa zona de Portugal sembla molt freqüent. Després d’un bon desdejuni, encetàrem el camí de Carvalhais, via Sao Pedro do Sul, per afegir-nos a Andanças 2001.


 

Arribar a Andanças 2001 fou una alegria. És emocionant sentir com els amics et saluden amb summa afectivitat, contents de veure’t, i et conten com els va i t’animen a gaudir amb ells. Una delícia.


 

El programa d’activitats és completíssim, no saps per on tirar-te. Les “oficines de dança”, que diuen ells, són d’allò més variat. Què farem?: Danses do Sul d’Itàlia?, d’Holanda?, d’Hungria? D’Armènia?, de Galiza?. Ens decidírem per les tarantel.les, divertidíssimes i esgotadores. Més tard passàrem pel country fun i les danses mediterrànies, per acabar en el tango. Fou una bona sessió. Tot i això no s’adonàrem de com estavem de cansats fins que pujàrem al cotxe, però era un cansament molt sa, alegre, feliç, satisfet. Una segona etapa completa.
 

Coimbra fou nostra següent escapada. A la vora del riu Mondego, que també porta molta aigua, es troba la ciutat; la part més antiga cobrint la muntanya deixant-se caure i estenent-se pel pla. Per l’Arc de l’Almedina començàrem la pujada a la part antiga per la “Rua Quebra Costas” (carrer trenca esquenes) i arribàrem a la plaça de la Seu. Impressionanat, sòlida, sembla més una fortalesa que una església. Continuant el camí per carreronets estrets, amb raconets tranquils, arribàrem a la Universitat. La vella Universistat del segle XVI, ens mostrà el seu pati central esplèndid amb una magnífica panoràmica de la ciutat i el riu Mondego rodejant-la. Fou una altra bona excursió.


 

Per la vesprada, després de dinar, tornàrem a pujar a Andanças. Tornava a estar bollint, totes les carpes eren en plena activitat. Ens paràrem a veure les “capoeiras”, sense atrevir-nos a intervenir. Moviments curiosos,migdansa,miglluita.Lasalsai les sevillanes estaven concorregudíssimes, el mateix que les danses de Caramulo, les sueques, l’street dance, el rock n’roll ... tot era una festa.


 

Quan acabaren les activitats dansarines entràrem en la capella de l’ermita i la nostra curiositat va tenir premi: Només hi havien tres persones, una parella al primer banc i un home a la tercera filera. Un silenci entranyable ho envoltava tot. De sobte l’home de la tercera filera agafà la guitarra i començà a sonar una melodia clàsica que ens aplegà a l’ànima.


 

L’altar rococó, el silenci que es podia tocar i, flotant per damunt de tot sense trencar el silenci, les notes de la guitarra ... . Com si això no fos suficient per adonar-te de la meravella del lloc i del moment, la xicota del primer banc s’alçà i començà a dansar al compàs d’aquella música. Foren uns instants màgics, una sorpresa magnífica, quasi teniem por de respirar per a que no es trenqués l’encanteri. Fou un bon final per un bon dia.


 

Dissabte tornàrem a Andanças, dedicant la nostra activitat a les danses mediterrànies i les danses circulars. Fou un darrer dia entranyable. Aquestes danses són les que més endins ens arriben, les que més toquen el viu del nostre cor. I així, amb aquest regust, acabàrem encantadíssims les nostres jornades dansarines.


 

I com a colofó del nostre viatge l’endemà, diumenge, emprenguérem la tornada a València, però no sense passar per tres joies portugueses: Amarante, Porto i Guimaraes. Tot el dia utilitzàrem en aquestes visites i ben us dic que val la pena. I ja de nit creuàrem la ratlla de la frontera per Chaves.


 

Una setmana immillorable, uns dies meravellosos per tot.

Emilio y Merche.


 
 

Cita Textual: Identidades asesinas de Amin Maalouf


 

Si para la luna anterior me parecía importante que conocierais este libro, ahora, con todo lo que ha pasado y puede llegar a suceder me parece aún más importante.

Gabriela

Aquí va la continuación del preámbulo.
“...Los que reivindican una identidad más compleja se ven marginados. Un joven nacido en Francia de padres argelinos lleva en sí dos pertenencias evidentes, y debería poder asumir las dos. Y digo dos por simplificar, pues hay en su personalidad muchos más componentes.

 

Ya se trate de la lengua, de las creencias, de la forma de vivir, de las relaciones familiares o de los gustos artísticos o culinarios, las influencias francesas, europeas, occidentales, se mezclan en él con otras árabes, bereberes, africanas, musulmanas...Esa situación es para ese joven una experiencia enriquecedora y fecunda si siente libre de vivirla en su plenitud, si se siente incitado a asumir toda su diversidad; por el contrario, su trayectoria puede resultarle traumática si cada vez que se confiesa francés hay quienes lo miran como un traidor, como un renegado incluso, y si cada vez que manifiesta lo que lo une a Argelia, a su historia, su cultura y su religión es blanco de la incomprensión, la desconfianza o la hostilidad.


 

La situación es aún más delicada al otro lado del Rin. Pienso en el caso de un turco que nació hace treinta años cerca de Fráncfort y que ha vivido siempre en Alemania, cuya lengua habla y escribe mejor que la de sus padres. Para su sociedad de adopción, no es alemán; para su sociedad de origen, tampoco es un turco auténtico. El sentido común nos dice que debería poder reivindicar plenamente esa doble condición. Pero nada hay en las leyes y en la mentalidad que le permita hoy asumir en armonía esa identidad compuesta.
 

He puesto los primeros ejemplos que me han venido a la cabeza, pero podría haber citado muchos otros. El de una persona nacida en Belgrado de madre serbia y padre croata. El de una mujer hutu casada con un tutsi, o al revés. El de un norteamericano de padre negro y madre judía...


 

Son -pensarán algunos- casos muy particulares. No lo creo, sinceramente. Las personas de esos ejemplos no son las únicas que tienen una identidad compleja. En todos nosotros coinciden pertenencias múltiples que a veces se oponen entre sí y nos obligan a elegir, con el consiguiente desgarro. En unos casos, la cuestión es, de entrada, evidente, pero en otros hay que hacer un esfuerzo para reflexionar con más detenimiento.


 

En la Europa actual, ¿quién no percibe una tensión, que de necesidad va a ser cada vez mayor, entre su pertenencia a una nación multisecular -Francia, España, Dinamarca, Inglaterra...- y su pertenencia a la unióncontinentalquese está construyendo? ¿Y cuántos europeos siententambién,desdeelPaísVascohastaEscocia,que pertenecen de una manerapoderosayprofundaa una región, a su pueblo, a su historia y a sulengua?¿Quién,enEstadosUnidos,puedepensarenellugar que ocupa en la sociedad sin remitirse a sus lazos con el pasado, sean africanos, hispánicos, irlandeses, judíos, italianos, polacos o de otro origen?


 

Dicho esto, no tengo inconveniente en admitir que los primeros ejemplos que he puesto sí son en cierto modo particulares. Todos ellos se refieren a personas con unas pertenencias que hoy se enfrentan violentamente; son de alguna manera personas fronterizas, atravesadas por unas líneas de fracturas étnicas, religiosas o de otro tipo. Debido precisamente a esa situación, que no me atrevo a llamar “privilegiada”, tienen una misión: tejer lazos de unión, disipar malentendidos, hacer entrar en razón a unos, moderar a otros, allanar, reconciliar... Su vocación es ser enlaces, puentes, mediadores entre las diversas culturas. Y es justamente por eso por lo que su dilema está cargado de significado: si esas personas no pueden asumir por sí mismas sus múltiples pertenencias, si se las insta continuamente a que elijan un bando u otro, si se las conmina a reintegrarse en las filas de su tribu, entonces es lícito que nos inquietemos por el funcionamiento del mundo.


 

Si se las “insta” a elegir, si se las “conmina” -decía-. ¿Quién las conmina? No sólo los fanáticos y los xenófobos de todas las orillas: también tú y yo, todos nosotros. Por esos hábitos mentales y esas expresiones que tan arraigados están en todos nosotros, por esa concepción estrecha, exclusivista, beata y simplista que reduce toda identidad a una sola pertenencia que se proclama con pasión.


 

¡Así es como se “fabrica” a los autores de las matanzas! -me dan ganas de gritar-. Es ésta una afirmación un poco radical, lo reconozco, pero trataré de explicarla en las páginas que siguen.”


 
 



 
 

EN CONFIANZA


 
 

Actividades Culturales De la Asociaciónel Molino de Olba.

Talleres de cocina natural, Senderismo Reiki, Plantas Útiles y Celebración de fin de año.

Tel. : 978-78-14-58Móvil: 659-081-28Web: www. molinolba.com

Dirección: Masía El Molino s/n 444479 Olba (Teruel)

A menos de hora y media de Valencia, en el valle del río Mijares. Entre las sierras de Gúdar y de Javalambre. Desvío en Venta del Aire por la. carretera a Teruel, pasando Barracas.


 

Justo ( jusfongu@aaa.upv.es  Tel. 660026512) recomienda el nuevo curso de esoterismo de Paco Redondo, para que quien se sienta identificado. 
 

"INTRODUCCIÓN AL ESOTERISMO". Curso progresivo de crecimiento espiritual. Se trata de un ciclo de conferencias ordenadas, que nos permitirá adentrarnos, sin dogmas, en el maravilloso mundo de los Misterios Universales. Curso impartido por Paco Redondo, los miércoles en el "Centro de Yoga La Paz", en la Plaza del Ayuntamiento de Valencia. Entrada libre. Si alguien quiere más información que contacte conmigo (he asistido durante dos años) o directamente con Paco en este número de teléfono 649 64 18 18. 


 

Justo Paginador De:

Un lugar de información sobre las Danzas en Valencia. Si queréis leer el Correo actual y números atrasados: 

http://es.geocities.com/danzasmundo/


 

Como suscribirse a: 

Batonga: Redacción de Batonga c/ Pas de l’Ensenyança, 1,2n 1ª

08002 Barcelona. T.: 93-301-4506 E.: batonga@mondosonoro.com


 

Folc: la revista de música folk i étnica. Folc c/ Enric Granados, 111, 1ª 080080 Barcelona T.: 93-237-0805 E.: folc@cambrabcn.es

Interfolk: 

E-mail: intfolk@infonegocio.com

Tel.: 91-575-8537 Fax..91-577-1075


 

L'Ai quem Ballo:

http://pagina.de/aiquemballo

E-mail:aiquemba@cconline.es

Tel.: 93-456-3165 / 649-415-317 Fax.: 93-265-5158



 

POSDAtA

Para los que queráis contactar con Gabriela y Renato, el CoRReo de los DanzArines CíRculareS, podéis hacerlo en la dirección: 
Avda. José Garrido, 33-A, 16ª46185 La Pobla de Vallbona. 
Telf. 96-166-1791E-mail: gabiren@teleline.es
Gracias a todos porque vuestros aportes enriquecen el Correo, cuyo principal propósito es la comunicación entre danzarines.